lunes, 23 de julio de 2007

Los Estados Unidos S.A.: Los gastos de los ex presidentes.

¿Cuanto ha costado al contribuyente norteamericano la presidencia de George W. Bush Jr? Ya sabemos que sus dos aventuras bélicas han puesto las arcas del estado al limite –sólo en un día de combate en Irak se gastan 1 000 millones de dólares - y es más que conocido cuanto dinero ha regalado, en contratos y concesiones económicas de todo tipo, a las Compañías Petroleras, el Complejo Militar Industrial y todo la cúpula empresarial neoconservadora que lo llevo al poder, así, y contando el hecho de la desaceleración de la economía del Imperio y su tendencia a la crisis, podemos dar por sentado que el costo al bolsillo del americano promedio supera por mucho lo que ganaran a lo largo de toda su vida, por lo que muchos sueñan ya la llegada del 2008 y con él el fin de la era Bush Jr.

Pero resulta en este caso – el caso de los Estado Unidos – que el refrán popular que reza …muerto el perro se acabo la rabia… no aplica, sino que muerto el perro – en sentido figurado claro –la rabia sigue alimentándose de las venas del estado. Y es que los señores ex inquilinos de la Casa Blanca se erigen al mundo como los jubilados con pensiones mejor pagadas de la historia, amparadas en absurdos derechos de excepción que les permite amamantarse del contribuyente por mucho tiempo luego de finalizado su mandato.

La tradición la comenzó Harry S. Truman en 1958, el gobierno considero en aquel entonces que el presidente, tras su mandato, debía estar excluido del pago de los servicios postales ya que su fuente de ingresos como civil consistía, según récord, en su pensión de jubilado del ejercito: $ 112.26 dólares por mes, lo cual evidentemente era una gran falacia que caía muy bien a los bolsillos del hombre que puso las bombas atómicas en tierras japonesas.

Así, y por este concepto de exclusión del pago de los servicios postales, se abrió la brecha por donde años tras años se han filtrado los billetes para los ex. Baste decir que sólo entre 1977 y el año 2000, por pensiones a los ex mandatarios, el contribuyente americano a tenido que pagar 370 millones de dólares, y un poco más si contamos con el hecho de que muchos de los dignatarios en retiro reciben pensión también por haber ocupados cargos de senador o representante. Un negocio redondo que incluye el pago de suntuosos servicios fúnebres con honores militares cuando llegue el caso.

A los ex presidentes se les paga además: asignaciones de bolsillo para salarios de sus empleados, la renta de sus oficinas, servicios telefónicos local y de larga distancia – incluido servicios de Internet -, publicaciones, viajes y servicios médicos de alta calidad, en un país en crisis en la cobertura de salud de su población, todo ello bajo el manto del uso sin costos del correo.

Lo que resulta muy irritante teniendo en cuenta los presidentes de estos días, porque si Truman recibía exclusivamente $ 112. 26 de ingreso – y voy hacer como que me lo creo – los actuales ex, por el contrario, gozan de fuentes amplias y jugosas de ingresos. La mayoría de estos señores provienen de adineradas familias – Ford, Bush un buen par de ejemplos – ostentan largos títulos académicos que hacen valer como profesores de importantes y prestigiosas Universidades privadas donde perciben suntuosos salarios o son magnates de algún ramo, con empresas trasnacionales que saquean economías de países pobres y hacen crecer sus cuentas bancarias. Una sola conferencia “magistral” o discurso de estos señores en algún evento puede llegar a costar 100 000 dólares.

Aun así siguen halando dinero del estado y en escalofriantes cantidades, tan sólo para 2006, con referencia 4 de estos señores, Estados Unidos se presupuesto la espantosa suma de $ 2.879.000 dólares repartidos como sigue:

Gerald Ford $ 541.500

Jimmy Carter $ 503.500

George H.W. $ 727.500

Bill Clinton $ 1.124,500

¿Qué será entonces de Bush Jr? Pues todo parece indicar que en esto también el hijo superará al padre – ya lo superó en estupidez y amor a la guerra – máxime cuando otro de los rublos donde el estado norteamericano tiene que poner recursos financieros con respecto a los ex presidentes es el referido al de su protección.

Según la ley del Imperio, por un periodo de 10 años el Servicio Secreto de los Estados Unidos debe encargarse de velar por la seguridad personal de los mandatarios en retiro. El número de personal destinado a estas funciones dependerá de la evaluación que el propio Servicio Secreto hace de los riesgos que para su vida de civil conlleva su paso por el gobierno, es de suponer por tanto que mientras más problemático en el panorama mundial aparezca la presidencia del sujeto, mayor es el riesgo para su vida en retiro, según la ecuación de la seguridad presidencial. Es algo así como mientras más metas la pata más querrán amputártela.

Partiendo de ello, el Servicio Secreto a anunciado en estos días que para proteger al actual huésped de la Casa Blanca, cuando abandone el sillón de la Oficina Oval, necesitarán nada más y nada menos que 103 hombres – más que las cifras de su predecesor -, pues el señor W es considerado “un blanco del terrorismo de alto valor”, declaración que sin duda alguna elevará los gastos de seguridad personal de los ex, ya de por si millonarios: 24 millones en el 2006. Y en mi opinión personal de aquí al 2008 puede que esa cantidad de personal no alcance.

Siendo el hombre más odiado en la faz el planeta en estos últimos 8 años de mandato, padre del enfrentamiento intercultural entre Occidente y el Oriente Lejano y Próximo y cabeza – es difícil decir cerebro porque no lo posee – de la inestabilidad en esta región, las posibilidades de un atentado en su contra, al paso de la administración a la vida de ciudadano, no requieren análisis de alta inteligencia sino pura racionalidad – algo ausente en su mandato -.

Como quiera, no cabe la menor duda de que ser Presidente de los Estados Unidos no implica para nada un compromiso con una nación o con su pueblo, si no más bien un gran negocio. Negocio que por cierto nadie quiere dejar decaer y mucho menos Bush Jr. pues este año se ha decidido que las pensiones de los ex suban hasta $ 186 600 dólares anules, con lo que se abre más la tajada para los predecesores y para si mismo.

Como diría la periodista cubana Juana Carrasco Martín:

… Por ahí anda W Bush, así que realmente será un “invaluable” blanco…o un “blanco” invaluable….

A lo que sólo me cabría añadir:

Welcome a los Estados Unidos S.A., tierras de un pueblo explotado, hogar de un gobierno corrupto.

Ciudad de la Habana, Cuba

22 de julio de 2007

J.D.G (Manu)

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